MILLENIALS

MILLENIALS

Jessica Upegui
¿La felicidad es un tema que ha surgido sólo con los millenials? ¿Realmente es esta generación la única interesada en ser feliz?. Mi respuesta a estas preguntas es un contundente: no. Para aquellos que piensan que es una moda del momento, es importante recordar que las modas son cíclicas, van y vuelven, la felicidad ha sido una constante en la historia de la humanidad, completamente transversal a todos los grupos humanos, la diferencia es que cada uno le ha dado significados diferentes.

La clave para entender la felicidad es saber que en sí misma es subjetiva, es decir que cada persona la considera como algo diferente de acuerdo a su contexto de crecimiento y a la priorización que le da a algunos aspectos de su vida; y que también es elegida, es decir que cada persona decide trabajarla o no, muchos la consideran como un fin, otros como la forma en cómo afrontan día a día sus experiencias, otros creen que se da sola, otros creen que hay que buscarla y aprenden a ser feliz con las múltiples técnicas que diferentes enfoques comprobados nos han compartido.

Siendo subjetiva y elegida, la felicidad no discrimina a ninguna generación, lo que la hace diferente es el contexto de crecimiento de cada una de ellas. Este factor de influencia en importante porque es el que determinar la priorización de algunos aspectos importantes, por ejemplo, si el contexto es de posguerra y recuperación económica, esta persona va a buscar enfocarse en su desarrollo profesional para aportar a su empresa con lo mejor de sí mismo, seguramente esta decisión traerá consecuencias, como cualquier decisión que el ser humano enfrente, como por ejemplo dejar a sus hijos mucho tiempo solos, y esta generación de hijos entonces tendrá como prioridad darle a sus hijos lo que no tuvieron, por ejemplo acompañamiento de sus padres en el proceso de crecimiento o una calidad de vida enmarcada en un concepto familiar, y como su contexto ya es de economía estabilizada, no sentirán la misma necesidad de la generación anterior de sus padres y se enfocarán a darle un balance a su vida personal con la vida laboral… para mí, esta es diferencia de felicidad entre baby boomers y millenials, contextos diferentes que cambian la balanza de prioridades, pero en últimas el concepto de felicidad per sé es el mismo para ambas, hacer lo que necesitan, lo que les gusta, lo que les genera valor en su momento.

En ese sentido, me atrevo con toda seguridad a afirmar que la felicidad no es un tema de millenials, por el contrario, es el punto de unión de todas las generaciones porque cada una según sus momentos de vida la buscaron, y orientaron sus vidas a lo que consideraban los hacía más felices. Esta situación es realmente una muy buena noticia para las empresas, porque entonces no se trata de gestionar a diferentes generaciones en sus diferencias, sino gestionarla en sus puntos de encuentro. Si bien los contextos cambian necesidades y expectativas de cada generación, la felicidad ayudará a diseñar un solo plan que sea de gusto para todos, lo importante es identificar esos pilares fundamentales para cada una de las generaciones que subsistan en la empresa para entonces encontrar canales que faciliten el desarrollo de los mismos. Tengamos en cuenta que las empresas no son las responsables de la felicidad de sus integrantes, pero siendo el lugar en donde más tiempo pasan, y considerando los beneficios en resultados de negocio que tienen las personas felices, si pueden propiciar condiciones que día a día abran canales de desarrollo de pilares fundamentales para sus integrantes, comunicarlo de la forma correcta, con una narrativa incluyente y abrirse a vivir una experiencia feliz en sus operaciones en donde la esencia del ser humano sea priorizada: esta es la nueva estrategia de negocio de las empresas ganadoras!